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Ha llegado el verano y todos buscamos un momento para disfrutar del Sol y broncearnos; sin embargo, debemos guardar ciertas precauciones ante las exposiciones prolongadas para evitar futuros problemas de salud. En este artículo te mostramos algunas pautas a seguir.
Son muchos los beneficios que nos aporta los baños de sol, como por ejemplo: la estimulación circulatoria, elevación de la tasa de calcio, formación de vitamina D, equilibrio del sistema nervioso… No obstante, debemos saber que para tomar el sol es importante conocer tu tipo de piel, elegir un producto adecuado y utilizarlo correctamente y adoptar hábitos saludables frente a las exposiciones solares.
¿Cómo saber cuál es el protector solar más adecuado para nuestra piel?
1. Si te quemas habitualmente o con facilidad y las quemaduras son dolorosas y el bronceado escaso o eres una persona de piel clara y con pecas, pelo rojizo, rubio o castaño y ojos azules, verdes o castaño claro: Tu índice de protección es de 30 a 50.
2. Si te quemas moderadamente tras largas exposiciones al sol y el bronceado es moderado o eres una persona de piel clara, pelo y ojos castaños: Tu índice de protección es de 15 a 30.
3. Si te enrojeces muy poco y te bronceas con facilidad o eres una persona de piel blanca o trigueña, pelo castaño oscuro y ojos castaños: Tu índice de protección es de 6 a 15.
4. Si rara vez o nunca te enrojeces y te bronceas fácil e intensamente o eres una persona morena o de piel negra y pelo y ojos castaño oscuros: Tu índice de protección es de 4 a 6.
¿Cómo y cuándo utilizar el protector solar?
· Media hora antes de la exposición se debe aplicar uniformemente el bronceador de forma abundante sobre la piel seca. · Después de cada baño, úntate de nuevo el bronceador. · Transcurridas 2 horas de la última aplicación, si continúas expuesto al sol, date de nuevo crema. · En los días nublados utiliza también protector, aunque no veas los rayos de sol, ya que sus efectos llegan a tu piel. · En las primeras exposiciones aplícate un bronceador de protección superior a tus necesidades básicas. · Ten especial cuidado con las zonas de tu cuerpo más sensibles al sol: cara, cuello, hombros, calva, escote, manos y empeines. · Protege especialmente tus labios y cabello con la aplicación de productos específicos. · Ten especial cuidado con los niños, aplícales un protector solar de alto índice.
¿Cómo conservar los protectores solares?
Ø Los protectores solares tienen una caducidad aproximada de un año, al pasar este tiempo pueden resultar ineficaces e incluso pueden provocar reacciones en la piel. Ø No los guardes en lugares que puedan ser sometidos a altas temperaturas, como la playa o el coche, ya que los componentes no son estables y se degradan. Ø Guarda los bronceadores bien limpios, sin restos de arena, en un lugar fresco y seco. Ø Si al utilizar el bronceador observas un cambio de color, textura o aroma, elimínalo inmediatamente, en caso contrario, aun cuando sea del año anterior, se puede utilizar sin problema.
Al tomar el sol debemos proteger especialmente a los niños ya que su piel es mucho más sensible y la resistencia al calor es menor que las personas adultas. Se recomienda no exponer al sol a niños menores a 3 años. Igualmente si estás en un caso especial como el embarazo, trabajo al aire libre, antecedentes de familiares con cáncer, patologías cutáneas… evita el contacto con el sol, o en su defecto aplica productos de bronceado de alta protección. En caso de estar tomando medicamentos, antes de exponerte al sol, consulta con el médico o farmacéutico para conocer si la exposición solar puede producir reacción en la piel.
Comprueba que no se producen cambios de color o forma en pecas o lunares con la exposición solar. En caso contrario, consulta inmediatamente con un especialista. Extrema las medidas protectoras en cualquier actividad al aire libre y, cuando tomes el sol, no utilices colonias, desodorantes u otros cosméticos puesto que pueden producir manchas. El agua, la hierba y la nieve reflejan los rayos, aumentando los efectos de las radiaciones sobre la piel, por lo que si vas a estar en estas condiciones, usa productos de protección más alta.
Procura no exponerte a los rayos solares entre las 12 y las 16 horas y no te duermas nunca tomando el sol. Evita largas exposiciones solares, en caso de estar largo tiempo en contacto con el sol, protege la piel con ropa y utiliza siempre algo para colocarte en la cabeza.
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