21 de febrero de 2010.
Actualmente mi ordenador, en la partición de Windows, se encuentra en excelente estado de gravedad. La causa es que el antivirus que tengo ha caducado hoy mismo. Esto convierte el acontecimiento en una excelente oportunidad para hablar del tema de los antivirus.
En el mundo de la informática en modo windows hay una especie de pecado original en los pcs que nos acosa a los usuarios que utilizamos este tipo de tecnología, o sea, la de los procesadores
intel o mad, y no nos deja vivir: este pecado es el de los virus informáticos y sus consiguientes pájaros carroñeros, los antivirus, que en apariencia vienen a salvarnos a todos del desastre. A veces
es así, pero no siempre.
Como dice la wikipedia, el primer virus informático surgió en 1972, pero su denominación oficial no vino hasta doce años más tarde, en 1984. Bien: desde entonces no han parado de evolucionar, de hacerse más malignos o simplemente más molestos, pues hay de varas clases: los hay que buscan escudriñar en tu ordenador para robarte contraseñas y cuentas bancarias, como los spyware y troyanos, los hay que despliegan publicidad en una ventana de un applet sito en tu ordenador, los que se especializan en los correos electrónicos, los que te estropean programas o componentes físicos como tarjetas gráficas, discos duros, memoria ram, etc, los que conectan a distancia números de móvil a tu costa, etc.
Para resolver esta cuestión se crearon los antivirus. El problema es que de un tiempo a esta parte, por desgracia, son tan malos los virus como los antivirus, y todo porque podemos tener la
duda más que razonable de que quienes fabrican hoy por hoy ambas aplicaciones (los virus y los antivirus) son las mismas personas o las mismas empresas: primero te inoculan el veneno y a
continuación te venden el antídoto milagroso con una cara de falsa seriedad empresarial que dan ganas de partirles la cara.
Habrá quien diga y jure que esto no es cierto, claro, pero resulta como mínimo altamente sospechoso que la primera vez que activas un antivirus el que sea te detecta miles de infecciones,
algunas con alarmas tan graves que te llegas a preguntar, medio en broma, cómo es que aún sigues vivo; pero después de tener el bendito antivirus de marras no vuelves a tener una alarma en tu vida,
excepto, eso sí, si deliberadamente te bajas un cracks para reventar la contraseña de los juegos y los programas de ordenador con la sana intención de hacerlos funcionar de forma ilegal, y ese archivo,
ese crack resulta estar infectado, lo cual pasa con más frecuencia de la deseable.
Para que comprendáis mejor lo que os cuento, podéis hacer la prueba del algodón: os bajáis dos antivirus gratuitos, instaláis primero uno, a ver qué pasa,a ver qué detecta. Después lo desinstaláis, reiniciáis e instaláis el otro. La idea es ver qué detecta cada uno por separado, y si después de usar un antivirus que os ha detectado muchos ficheros maliciosos resulta que todavía al otro le ha dado tiempo de detectar algunos más. Y os llevaréis sorpresas gordas.
El axioma del capitalismo salvaje está claro: primero hay que crear la necesidad, el virus, y después la solución: el antivirus. Y salen nuevas empresas de antivirus, que deben darse a conocer y demostrar de alguna manera su grandísima eficacia para convencernos. Y este es el truco.
En estos tiempos de competencia salvaje y donde la ética de las empresas se lava usando papel de váter –cuando se lava–, una manera de no tener preocuparnos por los virus y las trampas
de las empresas vendedoras de antivirus es utilizando ordenadores mac, porque la arquitectura física de estos ordenadores es diferente a la de los pcs, y su mercado es pequeño, razón por la cual, los
programadores no se preocupan de hacer virus para Mac.
Otra opción igual de buena, pero ahora gratis, para los que tenemos ordenadores con
procesador intel y amd es usar una versión de linux de cualquier distribución. Ya sea en la partición completa del disco duro o en una especial.
Así pues, de un modo u otro estas son las formas más lógicas y sensatas que se me ocurren para hacerles la pirula a los virus y a los antivirus juntamente, porque, vuelvo a repetir, por desgracia, en los tiempos que corren, no se puede dudar de que ambos se están convirtiendo en la misma cosa. Aplicaciones para sacarnos nuestro dinero y de paso, burlarse de nosotros.
He dicho.
Más información en mi blog, sito en
www.miguelaudio.ya.st