OOPS. Your Flash player is missing or outdated.Click here to update your player so you can see this content.

Entrada de Usuarios



Citas Célebres



"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas."

Proverbio árabe

Buscar en +cultura.com

Corazones negros y picas rojas Imprimir E-mail
Escrito por Gorka Bóveda   
Viernes, 10 de Septiembre de 2004 18:00

Desde pequeños nos han enseñado a percibir la realidad, pero ¿existe alguna otra forma de analizar lo que vivimos?

 

 

 

A veces, como hoy, la opinión es una simple reflexión. Un enjambre de ideas que revolotean libres, sin barreras, por los recovecos de nuestra mente que a veces, obtusa y ciega, duerme en el letargo de la cotidianidad. Pocos son los momentos que encuentra para la evasión, la gran huida de la vida diaria. Cautiva de la villana rutina nuestra mente es cegada por la maléfica repetición de los actos que los convierte en cotidianos, que nosotros a su vez convertiremos de cotidianos en incuestionables, y que por último los etiquetaremos erróneamente con el sinónimo de ciertos.

Y es que vivimos en una realidad por convenio. Desde pequeños nos adhirieren a ella, nos enseñan a ver las cosas con el prisma de una realidad convenida. En un film que pude ver recientemente lo explicaban perfectamente mediante, a mi entender, un buen ejemplo: un muchacho tras sufrir un accidente y recibir un fuerte golpe en la cabeza es llevado al hospital para recuperarse, es entonces donde un extravagante personaje le realizar unas pruebas para ver si sus capacidades cognoscitivas se han visto afectadas por el impacto. La prueba se realiza mediante un sencillo juego de cartas, el muchacho simplemente debe dar el nombre de la carta que se le muestra durante breves segundos. Tras varias repeticiones el extravagante personaje afirma al muchacho que ha errado en todos sus intentos, y tras decirle esto le muestra detalladamente la baraja que utilizó durante la prueba. ¡Corazones negros y picas rojas!. Ante el asombro del muchacho el extraño personaje le explicó que nos han enseñado a ver corazones rojos y picas negras, y que es por ello por lo que ha fallado todos los intentos. Después realizan otras vez la prueba y esta vez sí, el muchacho es capaz de acertar todas las cartas. Este sencillo ejemplo muestra la importancia del prisma o realidad que usemos al interpretar lo que observamos.

Mi breve reflexión termina con un pequeño consejo, de esos que se encuentran un buen día cuando la situación adecuada lo recupera del trastero de la memoria en que lo guardamos tal día como hoy, y le da forma y sentido. El consejo es el siguiente: no todos los corazones son rojos ni todas las picas negras, intentar abrir bien los ojos y podréis ver que bajo la neblina de esta realidad se pueden encontrar otras realidades, tan válidas o más que ésta.

Comentarios (0)